sábado, 24 de diciembre de 2011

12:10♥

La hora exacta de ese beso eran las doce y diez.
Quité la pila del reloj, para que se quedase la hora detenida.
El minuto exacto en el que me besaste, está metido en el reloj, para siempre.
Y ya nunca sé que hora es, pero me da igual, sigo mirando continuamente el reloj. :)

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